Hoja de Evaluación de Proyecto de Consultorio

Hoja de Evaluación de Proyecto de Consultorio2019-08-08T22:40:12+00:00

Creadores:

  • German D´ Jesus
Gerente general de la Clínica de Ojos Maracaibo Venezuela, Miembro del Comité Técnico de Grupo de Clínicas Oftalmológicas de Venezuela, Asesor administrativo y gerencial de múltiples centros oftalmológicos en Venezuela y Ecuador.
  • Jaime Soria Viteri
Oftalmólogo retinólogo de CIVE, UNIOFKEN, Clínica Real Visión y FUNCRISA; profesor de metodología de investigación y bioestadística en la Universidad Católica y Santiago de Guayaquil y de oftalmología en la Universidad de Especialidades Espíritu Santo; Asesor medico en prevención de ceguera para Latinoamérica en del IAPB; miembro del grupo Medical Business Appraisal; miembro de OftalmoUniversity.

Evaluación previa a iniciar un proyecto de consultorio oftalmológico.

El presente un ejercicio práctico que tiene como objetivo servir de herramienta, para ayudar en la evaluación previa a iniciar un proyecto de consultorio Oftalmológico.

Se considerarán varias variables como valor de la consulta, población objetivo, inversión en equipamiento y gastos de adecuación. Con estas variables obtendremos costos y gastos, un resumen del estado de ganancias y pérdidas, y el flujo de caja proyectado que nos arrojara el Valor Presenté Neto (VPN) del proyecto.

La variable, del valor de la consulta, la obtendremos de un promedio de diferentes especialidades, que ofrezcan servicio en la zona o ciudad donde deseemos desarrollar el consultorio; en este caso, el valor será de 65$. Este valor se puede modificar para observar cual es el monto necesario para ser viable el funcionamiento del consultorio.

Podemos estimar la base de una población de pacientes potenciales, comparando la cantidad de pacientes atendidos por otros consultorios que estén por la zona donde pensamos desarrollar nuestro proyecto. Es importante plantearse varios escenarios (pesimista, esperado, optimista), en este caso presentaremos un solo escenario. Para este ejercicio estimamos una área de influencia con una población de 45.000 personas. Basándonos en otros consultorios de la zona apostamos por que un 2% de esa población requeriría y asistiría anualmente a la consulta oftalmológica. Estos valores nos darían 900 personas que generarían un promedio de 4 consultas por día.

Los montos de efectivo e inventario inicial, variaran dependiendo de las necesidades inmediatas de efectivo, de los costos de los insumos y materiales necesarios para la prestación del servicio. Para este ejercicio se calculó un alcance básico de equipamiento y adecuación, al que se le pueden incluir más ítems según las expectativas o deseos que se tengan para su centro. Como ejercicio, es bueno dar rienda suelta a las aspiraciones y después aterrizarlas con los números que se ajusten a su realidad. El renglón de gastos generales, se incluyen gastos básicos y generales mensuales.

Se destinará el 3% de los ingresos en los gastos administrativos y consumibles. La proyección de crecimiento anual del proyecto, moderado en 5 años, lo podemos variar para estudiar los escenarios más o menos ambiciosos.

Después de introducir todas las variables, como resultado se obtendremos estado de ganancia y perdidas, flujo de caja, proyectado a 5 años, mostrado la posible evolución del proyecto. El Valor Presente Neto (VPN) siempre que arroje un monto positivo, nos indicara que el proyecto es viable. En caso de tener un VPN negativo se podría interpretará que el proyecto no generaría las ganancias necesarias en los próximos 5 años.

Este tipo de herramientas, puede ser útil para visualizar desde el ángulo financiero, si conviene emprender un consultorio. La analogía perfecta para los médicos sería a realizar una cirugía electiva sin los exámenes prequirúrgicos. Sin esta valoración se podría realizar exitosamente el procedimiento, sin embargo, ningún especialista lo recomendaría debido a que se corre un riesgo innecesario. Con esta información previa se podría preferir, en algunas ocasiones, esperar a que se estabilice el cuadro, esperar a cambien las circunstancias o incluso a veces suspender definitivamente el procedimiento por ser de muy alto riesgo. Y si los análisis prequirúrgicos te muestran que es factible proceder, se realizaría la intervención con más confianza y seguridad.